¿Cómo hacer que venga?

Lo primero es aclarar que los perros no entienden a priori ninguna palabra que les digamos, sino que van asociándolas a un contexto y aprendiéndolas.

Hoy hablaremos de la palabra “Ven”.
Enseñarla debería ser muy entretenido ya que es la base y el reflejo de la relación con nuestro perro, por ello debemos reforzarla cada vez que podamos.

Sin embargo ¡alerta! también es la palabra que arruinamos con mayor facilidad.

¿Cómo lo enseño?

De acuerdo a nuestra lógica hay 4 palabras iniciales que debemos enseñarle a nuestros gordos desde el primer minuto en que llegan a nuestra casa: su nombre, muy bien, no y ven. Lamentablemente, el ven no es la única de estas cuatro palabras que arruinamos por desconocimiento.

  • Lo primero es entender que cualquier palabra que quiera enseñar debe ser en el interior de la casa. Si mi perro no viene dentro de la casa, no puedo esperar que venga estando en el parque lleno de perros, olores y estímulos.
  • Que el perro entienda lo que significa una palabra no quiere decir que vaya a hacer lo que se supone que haga. ¿Por qué? Porque el vínculo con mi perro es fundamental en estos casos, yo debo ser un sujeto de valor para él.
    ¿Qué significa esto? Si cada vez que llamo a mi perro, y éste viene, ocurren cosas malas, por ejemplo lo regaño, lo encierro, lo amarro, lo vacuno, le saco sangre, etc, mi perro asociará el acercarse a mí cuando lo llamo con situaciones negativas, por lo que ni loco se acercará cuando lo llame. (Hay situaciones negativas inevitables -como una inyección o vacuna-,pero yo debo acercarme a mi perro y traerlo, no llamarlo).

    Por lo tanto, mi segunda tarea es convertirme en un sujeto de valor, de interés para mi perro. ¿Cómo? Cada vez que lo llame debo hacer aparecer cosas maravillosas: cariño, juegos, paseos, algo rico para comer, etc. De esa manera siempre mi perro querrá acercarse ya que solo cosas buenas provienen de mí.
  • Esto debo practicarlo muchas veces en el día, todos los días incluso mucho antes de que mi gordo tenga todas las vacunas y pueda salir a pasear al parque. Esto además fortalecerá mucho el vínculo con él. Recuerda felicitarlo con un “MUY BIEN” con tono alegre y positivo cuando venga, incluso si se demora en hacerlo.

En el exterior

¡¡ATENCIÓN!! Aunque nuestro gordo sea el mejor aprendiz y siempre venga al llamarlo dentro de la casa, no quiere decir que vendrá afuera en el parque. Por lo tanto, recomendamos el uso de correas largas o extensibles de 10 metros o más. Trabajaremos la palabra ven en un entorno libre, lleno de distracciones, olores, ruidos, personas y perros, pero de manera segura.

Otra forma es hacerlo en lugares cercados donde tengamos la certeza de que el perro no se perderá y no estará expuesto a peligros como por ejemplo el ser atropellado, tales como caniles o parque para perros, priorizando aquellos horarios en que estén más vacíos.

El “ven” es una palabra que suele fallar principalmente por falta de comprensión y empatía nuestra hacia nuestros perros, tenemos poca paciencia y nos frustramos con facilidad. Si mi perro jamás ha estado en un parque, lo llamo y no viene ¡es normal! Está explorando, oliendo, hay demasiados estímulos interesantes y sí, voy a ir, ¡pero espérame tantito que quiero explorar!

Por lo tanto, la primera vez que llegamos al parque, dejémoslo, correa suelta, que explore, olfatee, toque, y de pronto a una corta distancia (unos 3 a 5 metros) lo llamaremos, si viene recibirá muchas caricias y un “MUY BIEN”, pero si no viene no pasa nada, intentaré en unos minutos más.

Jamas utilicemos la correa para acercarlo a nosotros, es preciso que sean ellos quienes libremente deciden venir.

Entonces, lo haremos en lugares abiertos, donde hay estímulos olfativos y auditivos, pero sin la presencia de perros, personas o niños en las cercanías ya que son distractores. Una vez logrado eso aumentamos la dificultad a personas adultas, luego niños y finalmente otros perros.

Tampoco esperemos que en uno o dos días tendremos un perro que ya viene el 100% de las veces, por lo que nuevamente, paciencia, constancia, respeto y cariño es lo necesario para lograrlo.

Errores Comunes

  • Solté a mi perro aun cuando aun no había aprendido a venir al llamado, se aleja y ¿qué hago yo? lo sigo. ¡ERROR! Lo primero es ¡por favor! nunca sueltes a tu perro sin correa porque te hizo caso un par de veces. Segundo, que tu perro no venga es muy distinto a que tu perro no te necesite. Cuando el vinculo es fuerte, tu perro nunca querrá alejarse de ti y establecerá un perímetro alrededor tuyo, mirando siempre si aun sigues en ese lugar. A eso se le llama apego seguro, donde el perro se atreve a explorar pero siempre sabiendo que tú estás ahí para cuidarlo y protegerlo.

    Cuando nuestro perro decide comenzar a caminar, nosotros lo llamamos y salimos detrás de él, el perro se da cuenta que venimos detrás y por lo tanto puede seguir caminando eternamente ya que no se está alejando de ti, tu vienes a la misma distancia siempre, el perímetro avanza. Esto es muy peligroso.

    Como comentamos previamente, jamas soltar a tu perro cuando pueden haber peligros alrededor y éste no hace caso. Pero si estamos en un cerro, donde en varios kilometro no hay peligros o en una zona cercada, entonces lo aconsejable en dicho caso es caminar en el sentido opuesto del perro, llamándolo, esto romperá el perímetro, el perro se sentirá sin protección y decidirá devolverse hacia donde tu estás.

El Bulldog

Ya sea que éste sea tu primer perro o ya tengas otros, es necesario aclararte ciertas limitancias que tendrás con la raza.

Con otros perros, sobre todo perros de trabajo, con refuerzo constante y siempre siendo coherentes, al primer llamado tendrás a tu perro corriendo hacia ti. En el caso del bulldog, es muy posible que requiera de unos cuantos llamados para venir, pero vendrá, eso es normal.

Esto ocurre porque el bulldog es más bien un perro hedonista, un perro que irá a tí pero primero te mirara con ojos de “¿en serio? ¿ahora? ay… qué pereza… voy” y definitivamente lo hará por aquel premio que viene en consecuencia (cariños, juegos o comida).

El bulldog necesita un poco más de paciencia que otro perros, pero siempre pueden aprender, y la cantidad de palabras que logran identificar y emplear con el tiempo te sorprenderán.

No aconsejamos abusar de la comida. El perro viene por el vinculo contigo, no por soborno. Sí, de vez en cuando puede que en vez de solo caricias aparezca algo rico, pero no debe ser la norma.

El tiempo de calidad que le dediques a tus gordos, principalmente en su educación, es clave para fortalecer el vinculo, enriquecer la inteligencia y resolución de problemas de tu perro.

Comments
  • Lizbeth Salazar Dávila dijo:

    Hola que tal gracias por los datos hacia los bulldog ingles , porque tenemos uno en casa y es la primera vez que criamos uno , pz llegó en plena pandemia el tiene todo los cuidados y vacunas posibles ,pero tenemos un problema que es sordo, Su veterinario en Perú – lima , nos pide que le hagamos exámenes pero la verdad es que le hacemos ruidos y todo pero no oye , y hemos consultado y nos indican que los bulldog ingles blancos en su mayoría tiene ese “problema” lo digo problema entre comillas , porque para nosotros nosotros como familia no nos molesta a lo contrario tratamos de llamarlo con el VEN , con señas o cualquier cosa con señas , pero si tenemos preocupación porque es agresivo no sabemos si es mucho engreimiento por qué es un hijo más , un hermano más , no sabemos cómo educarlo en esa parte , si estuviera en CHILE , su bello País lo llevaría a uds aquel me indiquen que paso seguir lamentablemente en Perú no hay página o vet. que sepan más del tema de los Bulls, atte Lizbeth Salazar

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