Quiste Interdigital

En algunas razas de perros es común encontrarse con inflamaciones entre los dedos de los perros, particularmente ocurren con más frecuencia en las patas de adelante.

En ocasiones el perro comienza con cojera y se lame recurrentemente la zona. En su punto más crítico difícilmente pasará inadvertido por parte del dueño.

Estos son los mal llamados quistes interdigitales, que en realidad su nombre apropiado es nódulos interdigitales.

  • Las causas de este problema son múltiples:
  • Espiga o espina clavada en la pata (motivo más frecuente en perros que viven en parcelas).
  • Pelo encarnado (muy frecuente en razas como el bulldog inglés).
  • Piodermas profundas (infecciones por causa desconocida).
  • Demodex. En ocasiones este parásito es el responsable de la irritación, sin embargo la apariencia física del nódulo es distinta a las anteriores.

Por lo tanto el tratamiento a seguir depende en gran medida del motivo que lo está provocando, siendo todas muy simples de resolver.

Para que se entienda, estos nódulos son como una especie de espinilla, que se inflama cada vez más porque algo lo tapó, por lo que debemos identificar qué lo provocó y extraerlo.

Por mucho tiempo los criadores apretaban por encima el nódulo intentando reventarlo, lo que le provocaba mucho dolor al animal. En otra ocasiones algunos simplemente optaban por operar y extirpar el nódulo, pero no siempre es necesario someter al riesgo de la anestesia a un perro para solucionar este problema.

Con el tiempo, estos criadores y veterinarios identificaron que la inflamación se produce inicialmente entre los cojinetes, y al crecer aparece entre los dedos, que es cuando nosotros lo notamos.

Por lo tanto, la recomendación que dan la mayoría de criadores es la siguiente:

  1. Revisar los cojinetes del perro, tratando de identificar algún objeto extraño que esté produciendo la inflamación. (espiga, espina, pelo encarnado).
  2. Colocar la pata del perro en un recipiente con agua tibia con sal por 10 minutos. Esto abrirá los poros y permitirá liberar la secreción o el objeto extraño sin necesidad de que se apriete la zona, ya que cuando el perro camine se apretará sin provocar dolor.
  3. Repetir tres veces al día por tres días. En el primer día ya disminuirá considerablemente la inflamación.

Si la aparición del quiste es muy recurrente y en la misma zona, es recomendable consultar con el veterinario la posibilidad de extirparlo, tomando las medidas necesarias para que no vuelva a aparecer.

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