Perro montando pierna

Cuando un cachorro monta tu pierna, cojines, peluches u otros perros, nos parece gracioso, tierno. Sin embargo esta es una conducta que debemos erradicar de nuestro perro en cuanto aparece, ya que cuando pese 25 kilos y más, y lo haga con todo aquel que entre a la casa, entonces ya no nos parecerá divertido, y puede ser un poco tarde para revertirlo sin ayuda de un profesional.

Lo primero que debemos destacar es que bajo ningún caso esto se trata de una conducta o despertar sexual. Puede darse en macho y hembras por igual, y siempre se debe entender como una conducta de dominancia. Esto es muy importante que las personas lo entiendan. Aunque su perro se cruce todos los días y dos veces por día, seguirá haciéndolo.

¿Por qué ocurre?

Los perros viven en sociedades que son jerárquicas, los líderes dentro de esta sociedad suelen ser muy consecuentes con su rol dentro de ésta, no dejando espacio para confusiones.

Cuando los cachorros juegan con sus hermanos u otros cachorros, suelen voltear al otro de espaldas y subirse encima. Ya sea que hagan movimientos pelvicos o no, ambas conductas son una preparación para el futuro, donde deberán establecer jerarquías.

Durante este proceso, los cachorros pasan de ser el dominado al dominante y viceversa, siendo una lección muy útil para el resto de sus vidas, ya que les enseñará cómo relacionarse con sus pares.

Sin embargo, cuando los perros crecen siendo el dominante en la casa, entonces no sólo se montará otros perros, sino que también humanos, y eso debemos considerarlo como una falta tremenda de respeto del perro hacia sus dueños.

Probablemente todos habrán escuchado el dicho “poner la pata encima”, pues exactamente es eso lo que significa. Cuando un perro pone cualquier parte de su cuerpo sobre otro ser vivo, está ejerciendo dominancia sobre ellos. Algunos son más sutiles que otros, pero el gesto es el mismo.

Es común ver perros cuando dos o más perros se encuentran en una plaza, generalmente hay uno (el más dominante) que pone su cabeza sobre el lomo del otro perro, nosotros vemos un abrazo, pero el perro siente un intento de dominancia, y frente a esto puede responder sometiéndose o defendiéndose, lo que eventualmente provocará una fuerte pelea.

Pero cuando el perro nos pone las patas o cabeza encima a nosotros, no sólo no nos defendemos, sino que respondemos con una caricia.

El bulldog es un perro muy dominante y territorial. Si les permitimos ciertas conductas de cachorro, luego cuando sea un perro adulto verá nuestro intento por revertirla como un desafió, y como cualquier macho alfa, responderá a ese desafío y lo hará de manera violenta.

Aca tenemos la imagen del resultado de un bulldog dominante de nueve meses en el momento en que su dueña intentó por primera vez ser el alfa sin la supervisión de un profesional.

Nunca debemos olvidar que el bulldog es un perro que fue utilizado en peleas con animales mas de cinco veces su tamaño, y pese a que se ha intentado moldear su carácter hacia un perro de compañía, lo cierto es que en su ADN siempre habrá un perro tenaz, valiente, desafiante y temerario. Claramente un ser humano no es rival para él.

Es por este motivo que resulta tan imperante que los dueños de bulldogs establezcan reglas claras en sus perros. El amor y el cariño van de la mano de la educación, y para obtener el dulce perro que deseamos, es necesario establecer reglas claras y estáticas. Ningún perro es feliz con un dueño bipolar, que aveces desea ser líder, pero otras lo deja a él desenvolverse. Ese tipo de dueños termina aburriendo al bulldog, adoptando él ese puesto.

Jerarquías entre perros

Ahora bien, dentro de esta sociedad jerárquica, dos perros que viven juntos también establecerán jerarquías entre ellos. Mientras esto ocurre, el humano debe dejarlos que lo decidan solos, sin interferir. Lo importante acá es que ambos perros vean a los humanos de la casa por sobre ellos, de ésta forma además evitarás que hayan peleas de dominancia en tu presencia.

Así pues, cuando un humano desea acariciar a un perro debe ir y hacerlo, si el otro perro se acerca por cariño, deberá ignorarlo. Posteriormente, terminado de acariciar a uno, lo hará con el otro. De esta manera evitamos que los perros peleen por el cariño humano, además de reafirmar la posición jerárquica del alfa, quien decide dónde, cuándo y a quién acariciar.

Sin embargo, cuando los perros están fuera de su territorio, por ejemplo en una plaza para perros, ellos no necesitarán montarse otros perros, ya que comprenden a los humanos como líderes, y en ese sentido, como aquellos perros no viven con ellos, se considera territorio neutro. Un perro sometido al ser humano, jamás intentará montarse otro perro frente a la presencia de éstos.

Lo anterior permite un adecuado esparcimiento de los perros, donde pueden disfrutar jugando entre pares. Así podremos ver juegos similares a los que realizan los cachorros, perros de espaldas, otros encima, luego se invierte la situación. Esto porque no están estableciendo jerarquías entre ellos, sólo están jugando.

¿Entonces qué debo hacer cuando mi perro monta mi pierna?

Cuando un cachorro pequeño monta las piernas o cualquier otro objeto, entonces debemos comprender que estamos frente a un animal sumamente dominante. En general perros mas equilibrados comienzan a establecer jerarquías recién a los 6 meses aproximadamente. Pero en ocasiones, vemos perros de dos y tres meses haciéndolo, en ese caso le decimos a los dueños que se preparen porque será una larga lucha por la jerarquía, ya que estamos en presencia de un ser sumamente dominante y que por lo tanto, frente a cualquier error nuestro lo verá como una posibilidad de establecer su jerarquía.

Nosotros como profesionales del bulldog, recomendamos cada vez que vendemos un cachorro, independiente de su carácter, colocar al cachorro de espaldas un par de veces al día. Éste no debe ser soltado hasta que alcance un estado de relajación donde podamos retirar las manos de él sin que éste se levante, y esto repetirlo al menos hasta el año de edad.

De esta forma, utilizaremos esta técnica cuando queramos, pero también cuando lo necesitemos.

¿Cuándo necesitamos someter al cachorro? bueno, cada vez que éste nos falte el respeto en nuestra jerarquía, es decir, nos ladre, gruña, monte, robe comida, etc.

Con ésto debiese bastar para evitar que el perro se monte a cada persona que ingresa a la casa. Importante es destacar que JAMAS se debe someter a un perro frente a otros perros.

De estar en presencia de un perro muy dominante, entonces se deben aplicar otras modificaciones a la rutina diaria que envíen un mensaje claro al perro respecto de su posición en el hogar.

Si estamos frente a un perro adulto dominante, no les recomendamos aplicar estas técnicas sin la supervisión de un profesional, ya que las consecuencias pueden ser bastante graves.

Si usted se encuentra en una situación como esta con un perro adulto, lo instamos a contactarnos para que un entrenador profesional especialista en la raza lo asesore.

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